Suba por variación de IPC y empalme: las alarmas que despierta la fórmula que impulsa el Gobierno

El Gobierno nacional prevé aplicar desde abril la nueva regla de ajuste en los haberes jubilatorios acorde a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), esquema que, de conseguir su aval, erosionará los ingresos reales para el sector en hasta un 16,4% respecto a 2023.

Así lo advirtió el economista y director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), Nadin Argañaraz, en su último informe previsional. 

En el I trimestre un jubilado de la mínima que cobre bono de Refuerzo (hoy de $ 55.000) perdería un 32% y en los últimos tres, un 11%, siempre contra 2023.

La modificación impulsada por el oficialismo forma parte del dictamen de mayoría consensuado el martes con integrantes de la oposición "dialoguista" y que garantiza, entre otras pautas, la conservación del cálculo de Movilidad vigente para marzo.

"Un jubilado con la mínima que recibió bonos llegó a fines de 2023 con una pérdida acumulada de $ 1.924.878 en sus espaldas. Perdió 9,4 haberes en los últimos 6 años. Una compensación para 6 millones de jubilados tendría un costo fiscal equivalente a u$s 14.000 millones", amplió Algarañaz.

Desde la arista fiscal, el tamaño real del gasto en jubilaciones representaría una disminución. Dada una caída real del Producto Bruto Interno (PBI) del 4% durante 2024, el peso relativo podría desplomarse 0,8 puntos porcentuales.

Al ampliar la comparativa de ingresos respecto a 2017, la pérdida acumulada del valor real promedio treparía al 64,3%, aunque de incluir los extras complementarios, el rojo se estacionaría en 18,2%.

"Esto refleja primero un gran fracaso de las diversas políticas económicas y segundo un gran fracaso de las fórmulas implementadas, con el saldo de un gran costo social para millones de ancianos. Así llegan los jubilados a esta nueva instancia de la historia argentina", concluyó el informe.

Para el Estudio de Guillermo Jáuregui, en los últimos dos años, la pérdida en los haberes frente a la inflación alcanzó el 60%; esto es el doble de lo registrado por los asalariados activos.

"Un jubilado que ganaba $ 200.000 en agosto de 2022, como su haber era superior al mínimo, ahora cobra $ 564.000 con los aumentos legales. Si le aplicamos los aumentos reales del mínimo debería cobrar $ 853.000. Esto equivale a un incremento del 51%", detalló en un análisis de circulación privada.

Como consecuencia, el estadio esquemático dio curso a un desbalance en aquellos titulares con ingresos superiores a las mínimas que, al unificar las variables para obtener el real porcentaje de ajuste trimestral, deberían absorber importes reparatorios para no violar el artículo 8º de la Ley 26.417 y 27.426.

Guillermo J. Jáuregui con la colaboración de María Inés Barberón y Alfredo Bernabei

"Quienes estuvieron ajustados por porcentuales de ley, excluidos de bonos de refuerzo, detentaron por el periodo comprendido (sept/22 a noviembre/23) un ajuste del 133 %; mientras que quienes, en el mismo periodo, percibieron el adicional, incrementaron sus haberes en 232%", sentenció.

www.cronista.com
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